Gestión del conocimiento

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Gestión del conocimiento

La Gestión o Administración del Conocimiento (en inglés Knowledge Management) es un concepto utilizado en las organizaciones que pretenden transferir el conocimiento y la experiencia existente entre sus miembros, de modo que sean utilizados como un recurso disponible para otros en la organización. La principal función de la gestión del conocimiento es que una empresa u organización no deba pasar dos veces por un mismo proceso para resolver de nuevo el mismo problema, sino que disponga de mecanismos para abordarlo utilizando información guardada sobre situaciones y procesos previos.

Crear valor Ya hace cierto tiempo que las organizaciones se dieron cuenta de que sus activos físicos y financieros no tienen la capacidad de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo, y descubren que los activos intangibles son los que aportan verdadero valor a las organizaciones. Los activos intangibles son una serie de recursos que pertenecen a la organización, pero que no están valorados desde un punto de vista contable. También son activos intangibles las capacidades que se generan en la organización cuando los recursos, a través de procesos de integración, empiezan a “trabajar” en grupo. Mucha gente en lugar de capacidades habla de procesos, o rutinas organizativas. En definitiva, un activo intangible es todo aquello que una organización utiliza para crear valor, pero que no contabiliza. La mayoría de ellos suelen estar basados en la información, el aprendizaje y el conocimiento. A través del aprendizaje individual y de procesos de captación, estructuración y transmisión de conocimiento, podemos hablar de aprendizaje organizativo. Aprendizaje organizativo El aprendizaje organizativo permite aumentar las capacidades de una organización, es decir, es un medio para que la organización pueda resolver problemas cada vez más complejos. Cuando una serie de personas empiezan a trabajar en grupo, al principio se suelen producir problemas de coordinación, pero después de un tiempo, se van afinando los procesos y cada vez se realiza mejor la tarea. Esto es aprendizaje organizativo: aprender juntos a resolver problemas con una efectividad determinada. La Gestión del Conocimiento es, en definitiva, la gestión de los activos intangibles que generan valor para la organización. La mayoría de estos intangibles tienen que ver con procesos relacionados de una u otra forma con la captación, estructuración y transmisión de conocimiento. Por lo tanto, la Gestión del Conocimiento tiene en el aprendizaje organizacional su principal herramienta.

Capital intelectual El conocimiento es información puesta dentro de un contexto (experiencia). La información asociada a un contexto y a una experiencia se convierte en conocimiento. El conocimiento asociado a una persona y a una serie de habilidades personales se convierte en experiencia, y finalmente el conocimiento asociado a una organización y a una serie de capacidades organizativas se convierte en Capital Intelectual. Una vez que hemos introducido el concepto de capital intelectual, podemos definir de nuevo el concepto de Gestión del Conocimiento de una forma más precisa: conjunto de procesos y sistemas que permiten que el capital intelectual de una organización aumente de forma significativa, mediante la gestión de sus capacidades de resolución de problemas de forma eficiente, con el objetivo final de generar ventajas competitivas sostenibles en el tiempo. El aprendizaje organizativo, la gestión del conocimiento y el capital intelectual son conceptos relacionados y complementarios. En pocas palabras, el aprendizaje organizativo es la base de una buena gestión del conocimiento, y la gestión del conocimiento es la base para la generación de capital intelectual y capacidades organizativas.

Conclusiones El factor productivo por excelencia de la era actual es el conocimiento. Es éste el factor que sirve de motor para el creciente y veloz cambio tecnológico. Para las organizaciones de cualquier naturaleza, la gestión del conocimiento, conjugada con la creatividad y capacidad innovadora resulta un factor crítico a la hora de subsistir y competir. Gestionar el conocimiento implica llevar a cabo las funciones de planificación, organización, dirección y control, con el propósito y objetivo de adquirir, generar y potenciar los conceptos e ideas necesarias para mejorar la calidad y valor entregado a los clientes y públicos, al tiempo que se incrementa el valor de la organización.